Santo, santo, santo, santo,
santo, santo es nuestro Dios,
Señor de toda la tierra, santo,
santo es nuestro Dios./
Que acompaña a nuestro pueblo,
que vive en nuestras luchas
del universo entero el único Señor.
Benditos los que en su nombre el evangelio anuncian: la buena y gran noticia de la liberación.
(se repite: «Santo...»)

