LAS FUERZAS SE REHACEN
EN LA MESA,
SE OLVIDAN LOS SILENCIOS
SIN RAZÓN.
SE ESCUCHA UNA NUEVA PALABRA,
CON LA MIRADA EN TORNO AL PAN, EN TORNO A ÉL.
Una mesa que no tenga horarios,
mesas amplias con mucho lugar.
Platos llenos de gran confianza,
compartiendo el calor del hogar.
Que la mesa reúna ilusiones,
y detalles de un mismo vivir.
El sabor del encuentro y la fiesta,
crecerá como masa de pan.
LAS FUERZAS SE REHACEN
EN LA MESA ...
En la mesa vivamos sin prisa
cada gesto de hermano y su fe,
que la mesa serene las penas,
fortalezca los cuerpos y el dar.
En la mesa busquemos descanso
y un resquicio de tiempo y un tú,
de aquel tiempo gratuito que empuja
a llevar a los hombres la paz.